miércoles, 2 de septiembre de 2009

Cargas que parecen insoportables


Cuando estamos sobrecargados, todo nos parece indiferente. El sol puede estar brillando, pero estamos tan tristes que no lo notamos. Los pájaros cantan, pero tenemos los oídos llenos con los gritos de nuestros corazones, gritos de dolor, de tristeza y desfallecimiento. Ponemos distancia entre nosotros y los demás, mientras que nuestros problemas absorben nuestro tiempo y atención. Quizás estamos cargados por expectativas no satisfechas, un trauma o una muerte repentina, o simplemente por tener demasiadas responsabilidades. Otra posibilidad es que el pecado esté causando abatimiento de corazón. Pero, sea cual sea la causa, el resultado es el mismo: un peso aplastante. Lo único que varía es la cantidad del peso.


En medio de nuestra desolación, viene la voz del Dios todopoderoso invitándonos a acercarnos y a encontrar descanso en Él.

"Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma... (Jer. 6:16a).

¿No quisiera usted levantar su mirada al Padre celestial ahora mismo? Jesús ofrece el agua de vida; tome tiempo para beberla, hasta que su alma esté suficientemente fortalecida para preguntar por el camino. Con la ayuda del Espíritu Santo, dé un paso, y luego otro, hacia esa antigua senda de obediencia, y Él le dará la paz prometida.

Jeremías 6:16 señala la respuesta de los israelitas: "Mas dijeron: No andaremos". Parémonos, miremos, preguntemos y andemos, para que podamos encontrar el descanso que el Señor ha prometido
Miremos nuevamente el pasaje de Jeremías 6:16.

1. "Paraos en los caminos y mirad". En tiempos de intranquilidad, nuestras mentes vuelan pensando en todo lo que podría suceder en el futuro. Nos hacemos interrogantes, y con frecuencia somos víctimas de preocupaciones injustificadas. "Pararse" significa quitar nuestra mente de pensamientos perturbadores, y concentrarla en Dios. Es parecido a estar en una intersección con señales apuntando a muchos lugares diferentes. Esperamos hasta saber en qué dirección apunta la prueba.

2. "Preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino". El camino de las dificultades ha sido transitado por los santos de la fe, y sus pisadas lo han convertido en una senda de gloria hasta Dios. Meditemos en los clamores del Rey David en los salmos, o en las oraciones de otros en la Biblia. Considere sus respuestas y también la manera como revelan su fe y confianza en Dios. Acepte la revelación del Espíritu en cuanto a la antigua senda de la fe y el buen camino de la confianza. Luego ore pidiendo valor para andar por esas sendas, como lo hizo Jesús.

3. "Andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma". Con los ojos firmemente puestos en nuestro Salvador, decida andar por este camino de sufrimiento de una manera que le honre a Él. Recurra al Espíritu Santo para dar el siguiente paso, y sea obediente en pensamiento, palabra y hechos. Al seguirle hallará un grato y deleitoso descanso para su alma

Salmo,37:5-7 y Salmo,116:1-7

3 comentarios:

Zoila Cevallos dijo...

Gracias por esta hermosa meditación, porque precisamente en estos momentos mi Dios está probando mi fe, y con estas palabras, me siento más reconfortada.

Bendiciones de lo alto, y adelante con este blog que es de muchísima bendición para todos los que lo leemos.

Refugio del Justo dijo...

Bendiciones, pido sus oraciones para seguir posteando temas que sean de edificacion para nuestras vidas.

Adelante en Cristo

paola dijo...

Hola, me llamo Paola, y es la primera vez que entro a este blog. Los felicito y gracias por publicar estos temas de tanta bendición!!

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